Estado Activo
Crisis de credibilidad de Milei: cuando hasta los libertarios se bajan

Datos clave
- Pobreza en el primer semestre de 2024: 52,9% (INDEC)
- Consumo masivo cayó 13,9% interanual en 2024 (Scentia)
- Inflación acumulada 2024: 117,8% (INDEC)
- Actividad económica cayó 3,1% interanual en primer semestre 2024 (INDEC EMAE)
- Uso de la cadena nacional presidencial: más de 6 en el primer año
El relato empieza a hacer agua por donde nadie esperaba
Durante 2023 y buena parte de 2024, el ecosistema mediático que acompañó al gobierno de Javier Milei funcionó con la disciplina de un partido: streamings libertarios, columnistas de La Nación+, panelistas de TN, cuentas anónimas en X coordinadas desde despachos oficiales. La narrativa era una sola: el ajuste era doloroso pero necesario, la casta se resistía, y cualquier dato negativo era 'herencia'. Dos años después, esa maquinaria empezó a mostrar grietas donde menos se esperaba: adentro.
No hablamos de opositores tradicionales. Hablamos de periodistas que celebraron la motosierra, que entrevistaron a Milei sin repreguntas, que compraron el manual libertario completo. Cuando figuras como Jonatan Viale terminan explicando en cámara que 'algo se rompió' tras la operación Spagnuolo, o cuando Eduardo Feinmann empieza a marcar diferencias con el asesor presidencial Santiago Caputo, algo profundo se movió en el tablero comunicacional.
La pregunta que atraviesa este artículo es simple: ¿por qué se cae la credibilidad de un gobierno que hace apenas doce meses parecía blindado por su propio aparato mediático? La respuesta no está en la política, está en los números.
Los datos que no cierran: INDEC contra el relato
El gobierno construyó su comunicación sobre tres pilares: baja de la inflación, superávit fiscal y 'orden macroeconómico'. Pero cuando uno mira los indicadores sociales, la película es otra. Según el INDEC, la pobreza en el primer semestre de 2024 alcanzó el 52,9%, el peor dato en más de veinte años. La indigencia trepó al 18,1%. Estamos hablando de más de 24 millones de argentinos por debajo de la línea de pobreza.
El consumo masivo, ese termómetro que no miente porque mide lo que la gente efectivamente pone en la góndola, cayó según la consultora Scentia un 13,9% interanual en 2024. Los lácteos, la carne vacuna, los productos de limpieza: todo se desplomó. La actividad económica medida por el EMAE del INDEC retrocedió 3,1% interanual en el primer semestre de 2024.
Mientras tanto, la inflación acumulada de 2024 cerró en 117,8%, cifra que el oficialismo presenta como éxito por la desaceleración mensual, pero que en términos de poder adquisitivo destruyó jubilaciones, salarios y ahorros. Como analizamos en 1,9% de inflación: un logro del mercado o una deuda social pendiente, bajar la inflación licuando el bolsillo del trabajador no es un logro macroeconómico, es una redistribución regresiva.
Los libertarios que se bajaron del barco
El caso más resonante fue el de Jonatan Viale tras el escándalo Spagnuolo y los audios de la ANDIS. El periodista, que había hecho la entrevista más suave de la historia reciente al presidente, salió al aire visiblemente incómodo, pidiendo explicaciones que nunca llegaron. Fue el momento en que muchos oficialistas moderados entendieron que la defensa cerrada tenía costo.
Otros nombres marcaron distancia con matices:
- Eduardo Feinmann: empezó a criticar el manejo comunicacional de Santiago Caputo y las 'operaciones' contra periodistas propios.
- Luis Majul: publicó columnas donde deslizaba dudas sobre el rumbo económico, algo impensado en 2024.
- Carlos Pagni: nunca fue libertario, pero su análisis semanal en LN+ se volvió progresivamente más filoso.
- Rolando Graña: cuestionó el uso de cuentas anónimas oficialistas para hostigar colegas.
- Streamers libertarios: varios comunicadores de nicho digital que habían apoyado a Milei empezaron a marcar contradicciones entre discurso y práctica.
El caso Spagnuolo fue el punto de inflexión: cuando los audios revelaron el funcionamiento interno de la Agencia Nacional de Discapacidad y la trama de coimas, la defensa oficialista se volvió indefendible incluso para los propios. El gobierno respondió como suele: atacando al mensajero, denunciando 'operación política', desviando el foco. Pero la credibilidad ya estaba herida.
La maquinaria de desinformación: cuentas anónimas y hostigamiento
Uno de los factores que aceleró la crisis de credibilidad fue la exposición pública del aparato de trolls y cuentas anónimas coordinadas desde el entorno presidencial. Diversas investigaciones periodísticas, publicadas en Página/12 y otros medios, mostraron cómo se articulaba el hostigamiento a periodistas críticos, jueces, opositores e incluso a comunicadores propios que se salían del libreto.
El patrón se repitió: cuando un periodista libertario cuestionaba algo, aparecía una campaña coordinada acusándolo de 'ensobrado', 'kuka encubierto' o 'traidor'. Esa dinámica, que en 2023 fue efectiva para disciplinar, en 2025 empezó a generar rechazo dentro del propio universo mediático afín. Nadie quiere trabajar bajo amenaza permanente.
El uso reiterado de la cadena nacional presidencial, más de seis veces en el primer año de gestión, mostró otro flanco: cuando el gobierno necesita imponer un mensaje, no le alcanza con su aparato mediático. Como advertimos en Desregulación y servicios públicos: cómo se erosiona el acceso ciudadano, la comunicación oficial cada vez depende menos del debate y más del monólogo.
El Estado desmantelado y la realidad que golpea
Acá aparece el nudo central: la crisis de credibilidad de Milei no es solo un problema comunicacional, es un problema estructural. El modelo de Estado mínimo, desregulación total y ajuste sobre jubilados, salud y educación genera consecuencias que ningún relato puede tapar. Cuando cierra una fábrica pyme en el conurbano, cuando un jubilado no puede comprar sus remedios, cuando un docente universitario cobra menos que la línea de pobreza, el relato oficial se estrella contra la vida cotidiana.
Como desarrollamos en Soberanía económica y Estado activo: la salida post-pandemia, la ausencia del Estado no es neutralidad: es una decisión política que beneficia a sectores concentrados y castiga al entramado productivo nacional. La reforma del BCRA que impulsa el oficialismo es otro ejemplo: se presenta como modernización técnica y en realidad es un esquema para consolidar la dolarización de facto y limitar la capacidad estatal de política monetaria.
El endeudamiento con el FMI, la subordinación diplomática a la agenda de Washington, la retirada frente a Londres en el reclamo por Malvinas: todos son síntomas del mismo modelo. Un modelo que necesita del silencio o la complicidad mediática para sostenerse. Cuando ese consenso se rompe, aunque sea parcialmente, el proyecto entero se tambalea.
Qué viene: el techo del relato y la disputa por el sentido
La crisis de credibilidad no significa que el gobierno caiga automáticamente. Milei conserva base social propia, aparato mediático mayoritario y respaldo de sectores concentrados. Pero perdió algo que en 2023 tenía intacto: la capacidad de fijar la agenda sin ser cuestionado desde adentro del propio campo ideológico.
Cuando periodistas libertarios empiezan a preguntar, cuando streamers afines dudan, cuando columnistas oficialistas piden explicaciones que no llegan, se abre un espacio para que otras narrativas circulen. El desafío para el campo popular no es celebrar la crisis del adversario, sino construir una alternativa creíble, con datos, con propuestas concretas, con una idea de país que discuta el ajuste desde la evidencia y no desde la consigna.
La batalla por la verdad se pelea con periodismo riguroso, con datos del INDEC sobre la mesa, con testimonios de trabajadores, jubilados y pymes que viven la realidad que el relato oficial niega. El pueblo argentino ya vivió esta película en los 90 y en 2001. Sabe cómo termina. Y por eso, cada grieta en la muralla comunicacional oficialista es una oportunidad para que la verdad se abra paso.
Fuentes citadas
- INDEC - Incidencia de la pobreza y la indigencia — Datos oficiales de pobreza 52,9% e indigencia 18,1% en el primer semestre de 2024.
- INDEC - Índice de Precios al Consumidor — Serie oficial de inflación mensual e interanual utilizada para verificar la acumulada 2024.
- Página/12 — Cobertura periodística sobre el caso Spagnuolo, las cuentas anónimas oficialistas y la crisis comunicacional del gobierno.
- Ámbito Financiero — Reportes sobre consumo masivo y datos de Scentia relativos a la caída interanual del consumo en 2024.
- INDEC - Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) — Fuente oficial para la caída del 3,1% interanual de la actividad económica.



