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Salarios reales bajo Milei: el ajuste que se come el bolsillo trabajador

Mujer mayor observa precios en la góndola de carnicería de un supermercado de barrio
Mujer mayor observa precios en la góndola de carnicería de un supermercado de barrio

Datos clave

  • Inflación acumulada 2024: 117,8% según INDEC, la más alta desde 1991.
  • Salario real registrado cayó cerca de 15% en el primer trimestre 2024 (INDEC).
  • Trabajadores informales perdieron más de 25% del poder adquisitivo (CEPA).
  • Canasta Básica Total para no ser pobre: $1.024.435 en diciembre 2024 (INDEC).
  • Jubilación mínima quedó 30% debajo de noviembre 2023 en términos reales.

Cuánto cayeron los salarios reales de los trabajadores argentinos durante el ajuste económico de Milei en 2024

Según el INDEC, el salario real registrado cayó cerca de un 15% en el primer trimestre de 2024, con un desplome inicial del 20% en diciembre de 2023 y enero de 2024 tras la devaluación del 118%. Los trabajadores informales perdieron más del 25% de su poder adquisitivo y las jubilaciones mínimas quedaron un 30% por debajo del nivel de noviembre de 2023, según datos oficiales y del CEPA.

La motosierra empezó por el bolsillo

Cuando Javier Milei asumió el 10 de diciembre de 2023, lo primero que hizo no fue cortar 'la casta': fue devaluar el peso un 118% de un día para el otro. Esa decisión, ejecutada por Luis Caputo, no fue un accidente técnico sino el disparador de la mayor transferencia de ingresos de los últimos veinte años. En cuestión de semanas, los precios de alimentos, medicamentos y servicios volaron mientras los salarios se pagaban a valores viejos.

El índice de salarios que releva el INDEC mostró que entre diciembre de 2023 y febrero de 2024 los sueldos formales corrieron muy por detrás de la inflación. La caída acumulada del poder adquisitivo en ese bimestre, según el propio organismo oficial, fue la más pronunciada desde 2002. En términos concretos: un trabajador registrado que en noviembre podía comprar cierta canasta, en febrero apenas alcanzaba el 80% de esa misma canasta.

El argumento oficial fue el clásico manual del ajuste ortodoxo: 'hay que licuar para estabilizar'. Traducido: que la crisis la paguen los que menos tienen. No es una interpretación ideológica, es la descripción técnica de una política deliberada.

Los números que el oficialismo prefiere no mostrar

El relato libertario insiste en que la inflación 'está bajando' y que los salarios 'ya se recuperaron'. La estadística cuenta otra historia. La inflación acumulada de 2024 cerró en 117,8% según el INDEC, muy por encima de las paritarias promedio que se firmaron con techos del Ministerio de Economía en torno al 80-90% anual.

Algunos datos concretos que conviene tener a mano:

  • Salario registrado del sector privado: cayó en términos reales aproximadamente 6% durante 2024 respecto de noviembre de 2023, según el Ministerio de Trabajo.
  • Empleados públicos: perdieron cerca del 15% de poder adquisitivo en el año, con paritarias sistemáticamente por debajo del IPC.
  • Trabajadores no registrados: la caída supera el 25% según estimaciones del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), porque no tienen paritaria que los proteja.
  • Jubilación mínima: quedó un 30% por debajo del nivel real de noviembre 2023, incluso contando el bono de refuerzo congelado en $70.000.

El Instituto de Estadística de los Trabajadores (IET-UMET) y el observatorio de la UCA coinciden en el diagnóstico: la recomposición del segundo semestre fue parcial y no compensó el desplome inicial. Quien perdió 20 puntos en enero y recuperó 5 en octubre sigue 15 puntos abajo.

La canasta básica: la vara real del ajuste

En diciembre de 2024, una familia tipo necesitó $1.024.435 para no ser pobre, según la Canasta Básica Total que publica el INDEC. La Canasta Básica Alimentaria —el umbral de indigencia— trepó a $468.128. Comparado con un salario mínimo vital y móvil que quedó en $286.711, la ecuación es obscena: un trabajador que cobra el mínimo no llega ni al 30% de lo que necesita su familia para no ser indigente.

Este dato desarma cualquier discurso sobre 'brotes verdes'. Como analizamos en Salario mínimo y desigualdad en Argentina, el gobierno usó el Consejo del Salario como herramienta de disciplinamiento: fijó por decreto aumentos irrisorios cuando no hubo acuerdo, apartándose de la tradición de negociación tripartita.

La pobreza medida por ingresos, según la UCA, superó el 52% en el primer semestre de 2024, con picos del 57% en el conurbano bonaerense. Son diez millones de personas más que en 2023 debajo de la línea. No es un daño colateral: es el resultado buscado.

Paritarias con techo: el Estado como garante del ajuste

Una de las decisiones más silenciosas pero más dañinas fue la homologación selectiva de paritarias. El Ministerio de Economía, a través de la Secretaría de Trabajo, empezó a rechazar acuerdos salariales que superaran cierto porcentaje mensual —primero 4%, después 2%, después 1,5%—, invocando que 'alimentaban la inflación'.

El mecanismo es simple: si el sindicato y la cámara empresaria acuerdan un aumento del 6% pero el gobierno no lo homologa, ese aumento no se puede aplicar de forma obligatoria a toda la actividad. Así se pisaron paritarias de comercio, sanidad, gastronómicos y estatales. El resultado fue exactamente el que buscaba el equipo económico: salarios corriendo detrás de precios, con el Estado poniendo el pie en la manguera del lado de los trabajadores.

Este modelo tiene precedentes claros. Como recordamos en la nota sobre los efectos del FMI en la economía argentina, cada programa con el Fondo desde 1976 vino acompañado de licuación salarial como 'ancla antiinflacionaria'. La ortodoxia no innova: repite.

Los que ganan con el ajuste

Mientras los salarios caían, otros sectores festejaban. Los balances bancarios del primer semestre de 2024 mostraron ganancias históricas gracias al carry trade y a la operatoria con LEFIs y bonos del Tesoro. Las empresas energéticas, beneficiadas por el tarifazo y la quita de subsidios, publicaron utilidades récord. El agro exportador, con retenciones reducidas y dólar exportador, capitalizó la devaluación.

En paralelo, como documentamos en Feriados recortados y bonos ejecutivos, la desigualdad intra-laboral también se profundizó: mientras un cajero de supermercado perdía poder adquisitivo, los gerentes de las mismas cadenas cobraban bonos atados a resultados financieros récord.

La transferencia no fue ideológica, fue material. Según estimaciones del CIFRA-CTA, en 2024 se transfirieron aproximadamente 8 puntos del PBI desde asalariados hacia sectores concentrados de la economía. Es la magnitud de una reforma estructural regresiva ejecutada sin votarla en el Congreso.

¿Y ahora qué? El horizonte 2025

El segundo semestre de 2024 mostró desaceleración inflacionaria —la inflación mensual perforó el 3% hacia fin de año—, pero el ancla es el propio ajuste: recesión, caída del consumo y desempleo en alza. La actividad económica cayó cerca del 3% en el año según el EMAE del INDEC, con la industria manufacturera y la construcción liderando el retroceso.

El gobierno apuesta a que la baja de la inflación permita una recomposición gradual de salarios reales durante 2025. Pero incluso en el escenario más optimista, recuperar los 15-20 puntos perdidos llevaría años a paritarias del 2-3% mensual. Mientras tanto, familias enteras siguen ajustándose por abajo: menos carne, menos lácteos, más deuda con tarjeta y con aplicaciones financieras.

Como advertimos en Repartidores endeudados: la trampa de las apps, el endeudamiento familiar en aplicaciones y billeteras virtuales creció más del 200% en el año. No es prosperidad: es supervivencia financiada.

El Estado que decidió mirar para otro lado

La historia argentina reciente muestra que el poder adquisitivo del salario no se recupera solo. Se recupera con paritarias libres, salario mínimo actualizado, controles de precios sobre productos esenciales y una política macroeconómica que priorice el mercado interno. Todo eso está desmantelado o bajo ataque.

El Estado activo —el que en otras etapas garantizó consumo, empleo y movilidad social ascendente— hoy funciona al revés: garantiza que la caída sea ordenada para los de arriba y desordenada para los de abajo. Discutir salarios reales en Argentina no es una discusión técnica, es una discusión sobre qué país queremos. Y los números del INDEC, por ahora, describen un país donde trabajar dejó de alcanzar.

Relacionado: Rechazo a Trump y soberanía diplomática: el gesto de Licha y Cuti — otra mirada sobre el mismo tema.

Fuentes citadas

  1. INDEC - Índice de Salarios — Serie oficial de evolución de salarios registrados y no registrados publicada por el organismo estadístico nacional.
  2. INDEC - Canasta Básica Total y Alimentaria — Valores mensuales de la CBT y CBA utilizados para calcular las líneas de pobreza e indigencia.
  3. Centro de Economía Política Argentina (CEPA) — Informes periódicos sobre evolución de salarios reales, poder adquisitivo y distribución del ingreso.
  4. Observatorio de la Deuda Social - UCA — Mediciones independientes de pobreza, indigencia y condiciones materiales de vida en Argentina.
  5. CIFRA-CTA — Centro de Investigación y Formación de la República Argentina, referencia en análisis de distribución del ingreso.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto fue la inflación acumulada en 2024 según el INDEC?
La inflación acumulada de 2024 cerró en 117,8% según el INDEC, la más alta desde el año 1991. Ese guarismo licuó salarios, jubilaciones y ahorros en pesos de forma masiva.
¿Los salarios se recuperaron en el segundo semestre de 2024?
Hubo una recuperación parcial gracias a la desaceleración de la inflación, pero no alcanzó a compensar el desplome del primer trimestre. En promedio, los salarios reales quedaron entre 6% y 15% por debajo del nivel de noviembre de 2023, según registro y sector.
¿Cuánto necesita una familia para no ser pobre en Argentina?
Según el INDEC, en diciembre de 2024 una familia tipo (dos adultos y dos hijos) necesitó $1.024.435 para superar la línea de pobreza. La canasta básica alimentaria, umbral de indigencia, se ubicó en $468.128.
¿Por qué el gobierno rechaza paritarias que superan cierto porcentaje?
El Ministerio de Economía impone techos a las homologaciones argumentando que aumentos salariales altos alimentarían la inflación. En la práctica, esto obliga a los sindicatos a aceptar acuerdos por debajo del IPC, transfiriendo ingresos del trabajo al capital.
¿Cuánto perdieron las jubilaciones con el ajuste de Milei?
La jubilación mínima, incluso con el bono congelado en $70.000, quedó aproximadamente un 30% por debajo del poder adquisitivo de noviembre de 2023 en términos reales. La nueva fórmula de movilidad indexa por inflación pasada, lo que consolida el piso más bajo.
¿Qué sectores ganaron con la caída de los salarios reales?
Los principales beneficiarios fueron el sistema financiero, vía carry trade y bonos del Tesoro; las empresas energéticas, por la quita de subsidios y tarifazos; y el agro exportador, por la devaluación. Según CIFRA-CTA, se transfirieron cerca de 8 puntos del PBI desde asalariados a sectores concentrados.