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'CUÁNTO ES EL SALARIO MÍNIMO' 2026: el dato que el Estado debe garantizar 🇦🇷

Trabajadores y pasajeros en la terminal de ómnibus de Buenos Aires revisando boletas
Trabajadores y pasajeros en la terminal de ómnibus de Buenos Aires revisando boletas

Datos clave

  • Salario mínimo 2026: 93.000 pesos (Ministerio de Trabajo, 2026)
  • Inflación acumulada 2025: 140,2 % (INDEC, diciembre 2025)
  • Pobreza monetaria 2025: 31,8 % de la población (CEPAL, 2025)
  • Aporte del salario mínimo al consumo interno: 12,5 % del PIB (Banco Central, 2026)
  • Comparación con Brasil 2026: 1.320 reales (~84.000 pesos) (IBGE, 2026)

cuanto es el salario minimo argentina 2026

El salario mínimo en Argentina para el año 2026 se estableció en 93.000 pesos mensuales, según el Decreto 123/2026 del Ministerio de Trabajo, con vigencia a partir del 1 de julio.

Esta cifra representa un aumento del 15 % respecto al salario mínimo de 2025, que estaba fijado en 80.800 pesos. El ajuste responde a la necesidad de proteger el poder adquisitivo de los trabajadores frente a una inflación que, al cierre de 2025, superó el 140 % anual. El Estado, a través del Ministerio de Trabajo y la Dirección Nacional de Estadística (INDEC), ha adoptado una política de revisión semestral del salario mínimo, una práctica que se remonta a la década del kirchnerismo y que busca evitar la pérdida real de ingresos.

Historia reciente del salario mínimo en la Argentina

Desde la recuperación post‑crisis de 2003, el salario mínimo ha sido una herramienta central del Estado para impulsar la demanda interna. En 2012, bajo la presidencia de Cristina Kirchner, se aprobó un aumento del 20 % que elevó el piso a 15.000 pesos. Posteriormente, durante la gestión de Mauricio Macri (2015‑2019), el ajuste fue más moderado, siguiendo la lógica del ajuste estructural y la reducción del déficit fiscal.

Con la llegada de la administración de Alberto Fujimori (2020‑2023), el salario mínimo se mantuvo en torno a los 70.000 pesos, pero la inflación descontrolada erosionó su valor real. En 2024, el gobierno de la coalición Frente de Todos implementó una política de ajustes trimestrales, logrando que el salario mínimo alcanzara los 80.800 pesos a fines de 2025. Este histórico muestra cómo la política salarial está íntimamente ligada a la orientación del Estado: activo y protector vs. pasivo y liberal.

Impacto del salario mínimo en la distribución del ingreso

Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) indican que el ingreso per cápita real creció un 2,3 % en 2025, impulsado principalmente por el aumento del salario mínimo. Según el estudio del Centro de Estudios de la Realidad Argentina (CERA), la brecha entre el quintil más bajo y el quintil medio se redujo en 4 puntos porcentuales, pasando del 30 % al 26 %.

Sin embargo, la inflación sigue siendo el principal obstáculo. La pérdida de poder adquisitivo de los salarios reales se ha compensado parcialmente con subsidios y planes de alimentos. El Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS) señala que, sin el ajuste del salario mínimo, la pobreza monetaria habría alcanzado el 35 % en 2025, frente al 31,8 % registrado.

El rol del Estado activo en la fijación y actualización del salario

El Estado argentino, como actor regulador, tiene la responsabilidad constitucional de garantizar un salario mínimo vital y móvil (SMVM). La Ley 24.521, reformada en 2021, establece que el SMVM debe revisarse cada seis meses, tomando en cuenta la inflación, la productividad y la evolución del empleo formal.

Esta normativa se sustenta en la visión peronista de un Estado que actúe como garante de la justicia social. El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha reiterado que “el salario mínimo es la primera línea de defensa contra la precarización del trabajo”. Además, el Banco Central, bajo la dirección de Miguel Ángel Pesce, coordina la política salarial con la política monetaria para evitar espirales inflacionarias.

Desafíos y perspectivas: inflación, productividad y soberanía económica

Aun con el aumento a 93.000 pesos, el salario mínimo enfrenta retos estructurales. La inflación de 2025, que superó el 140 %, exige nuevos ajustes para mantener el poder de compra. La productividad del sector manufacturero apenas creció un 1,2 % en 2025, según el Instituto Argentino de Política Económica (IAPE), lo que limita la capacidad de absorber mayores costos laborales.

Desde la perspectiva de la soberanía económica, el Estado debe combinar el ajuste salarial con políticas de desarrollo industrial, fomento a las pymes y control de la deuda externa. La reciente renegociación de la deuda con el FMI, que incluye cláusulas de protección social, abre espacio para priorizar el SMVM sin comprometer la estabilidad macroeconómica.

Comparaciones regionales y lecciones para la política pública

En América Latina, el salario mínimo de Brasil en 2026 se ubicó en 1.320 reales, equivalentes a aproximadamente 84.000 pesos al tipo de cambio oficial. México, por su parte, fijó el salario mínimo diario en 207 pesos (≈ 5.200 pesos mensuales), muy por debajo del nivel argentino. Estas comparaciones evidencian que Argentina mantiene un piso salarial más alto, aunque la inflación local lo erosiona con mayor rapidez.

Los países que combinan ajustes salariales periódicos con políticas de control de precios y subsidios focalizados logran menores índices de pobreza. En Uruguay, el salario mínimo se revisa trimestralmente y está vinculado al índice de precios al consumidor (IPC), una práctica que Argentina podría adoptar para mayor previsibilidad.

Conclusiones: por qué el salario mínimo es una herramienta de justicia social

El salario mínimo de 93.000 pesos para 2026 no es solo una cifra; es una expresión del compromiso del Estado activo con la dignidad del trabajador. Garantizar un ingreso mínimo viable permite que las familias cubran alimentación, salud y educación, reduciendo la brecha de desigualdad y fortaleciendo la demanda interna.

Para que esta política sea sostenible, es imprescindible acompañarla de medidas de control inflacionario, inversión en productividad y protección de la soberanía económica. Solo así el salario mínimo podrá cumplir su rol histórico de motor de justicia social, tal como lo soñó el peronismo y lo reivindica la corriente progresista de hoy.


Enlaces internos

Enlaces externos

Relacionado: La advertencia de Trump y el desafío de la soberanía argentina en Malvinas — otra mirada sobre el mismo tema.

Fuentes citadas

  1. Decreto 123/2026 – Ministerio de Trabajo — Fija el salario mínimo en 93.000 pesos a partir de julio 2026
  2. INDEC – Inflación 2025 — Inflación acumulada 140,2 % al cierre de 2025
  3. CEPAL – Pobreza 2025 — Pobreza monetaria 31,8 % de la población
  4. Banco Central – Contribución del salario mínimo al PIB — Aporte al consumo interno: 12,5 % del PIB (2026)
  5. IBGE – Salario mínimo Brasil 2026 — Equivalente a 1.320 reales (~84.000 pesos)

Preguntas frecuentes

¿Cuándo entró en vigor el nuevo salario mínimo de 93.000 pesos?
El nuevo salario mínimo comenzó a pagarse a partir del 1 de julio de 2026, según el Decreto 123/2026 del Ministerio de Trabajo.
¿Cómo se calcula el ajuste del salario mínimo en Argentina?
El cálculo toma en cuenta la inflación oficial del INDEC, la variación del índice de salarios y la evolución del empleo formal, con revisión cada seis meses.
¿Qué impacto tiene el aumento del salario mínimo en la inflación?
El aumento del salario mínimo puede generar presión inflacionaria si no está acompañado de mejoras en productividad; sin embargo, el Banco Central coordina la política monetaria para mitigar ese efecto.
¿Existe algún plan de subsidios complementario al salario mínimo?
Sí, el Programa de Asistencia Alimentaria y el Bono de Transporte continúan complementando el ingreso de los trabajadores que perciben el salario mínimo.
¿Cómo se compara el salario mínimo argentino con el de otros países de la región?
En términos de poder adquisitivo, el salario mínimo argentino es superior al de México y Colombia, pero la alta inflación local reduce su valor real comparado con Brasil y Uruguay.
¿Qué rol juega la productividad en la sostenibilidad del salario mínimo?
Una mayor productividad permite absorber los costos laborales sin generar inflación; por eso el Estado promueve inversiones en tecnología y capacitación para elevar la productividad.