Estado Activo
Derrota del gobierno de Milei en la economía popular: los números
Datos clave
- Pobreza primer semestre 2024: 52,9% de las personas (INDEC)
- Indigencia alcanzó 18,1% en el primer semestre de 2024 (INDEC)
- Consumo masivo cayó cerca de 13,9% interanual en 2024 (Scentia)
- Jubilación mínima perdió más de 30% real desde noviembre 2023 (CEPA)
- Industria manufacturera cayó 9,4% en 2024 (INDEC, IPI)
Por qué se habla de una derrota del gobierno de Milei en la economía popular argentina
Se habla de derrota porque, pese a la baja de inflación, los indicadores sociales empeoraron: la pobreza llegó al 52,9% en el primer semestre de 2024 según el INDEC, el salario real de los trabajadores informales perdió más de 25 puntos y el consumo masivo cayó alrededor de 13,9% interanual en 2024 según Scentia. El ajuste se financió licuando ingresos populares y jubilaciones.
El relato oficial choca con los números del propio INDEC
El Gobierno celebra cada mes la baja de la inflación mensual como si fuera un trofeo cívico. Y es cierto que el IPC desaceleró respecto del pico de diciembre de 2023, cuando el salto cambiario inicial empujó la variación al 25,5% en un solo mes. Pero esa foto esconde la película: entre noviembre de 2023 y mediados de 2024, los precios acumularon más de 115% mientras los ingresos corrieron muy por detrás.
El dato que mejor sintetiza la derrota social es el de pobreza. El INDEC midió 52,9% de personas pobres en el primer semestre de 2024, el nivel más alto en más de dos décadas. La indigencia trepó al 18,1%: casi uno de cada cinco argentinos no llega a cubrir una canasta básica alimentaria. Son más de 24 millones de personas bajo la línea de pobreza en el país que, según el Presidente, estaba condenado al éxito.
La UCA, que suele ser citada por el propio oficialismo cuando los números le convienen, confirmó la tendencia: su Observatorio de la Deuda Social reconoció que, aun con cierta mejora en el segundo semestre por efecto de la desaceleración inflacionaria, el piso de pobreza quedó varios puntos por encima del que recibió el Gobierno.
Salarios licuados: el ajuste lo pagaron los que trabajan
El corazón del plan Caputo-Milei fue licuar. Licuar jubilaciones, licuar salarios públicos, licuar programas sociales. No es una interpretación militante: es la descripción técnica del ajuste fiscal más brutal de la historia democrática reciente, equivalente a unos 5 puntos del PBI en un año.
¿Quién lo pagó? Los datos del Ministerio de Trabajo y del propio INDEC muestran que:
- Los salarios registrados privados recuperaron parcialmente contra inflación en 2024, pero siguen debajo del nivel de noviembre de 2023.
- Los salarios públicos acumulan una pérdida cercana al 15% real.
- Los informales —el sector más vulnerable, cerca del 40% de los ocupados— perdieron más de 25 puntos de poder adquisitivo según CIFRA-CTA.
- La jubilación mínima perdió más de 30% real desde que asumió el Gobierno, incluso contando el bono congelado en $70.000 que no se actualiza desde marzo de 2024.
Esto no es una externalidad del plan: es el plan. Lo explicó con crudeza Axel Kicillof en varias intervenciones públicas: el superávit fiscal que el Gobierno exhibe como medalla se construyó, en buena parte, sobre jubilados que compran menos remedios y trabajadores que resignaron la segunda comida del día.
El consumo popular en piso histórico
La consultora Scentia, que mide consumo masivo en supermercados y autoservicios, reportó una caída de alrededor del 13,9% interanual en 2024, con rubros como lácteos, carnes y bebidas en retrocesos de dos dígitos durante casi todo el año. Es el peor registro desde que se lleva la serie.
En las góndolas la escena es inequívoca: segundas marcas desplazando a las líderes, achicamiento de tickets, desaparición del combo familiar. Las pymes alimenticias nucleadas en Copal reportaron caídas de producción de entre 15% y 20% en varios rubros, con cierres y suspensiones. El entramado productivo que durante décadas sostuvo la soberanía económica basada en pymes está siendo demolido en tiempo real.
La industria manufacturera, medida por el IPI del INDEC, cerró 2024 con una caída del 9,4%. La construcción se desplomó cerca del 27%. No hay 'brotes verdes' que compensen esa destrucción de empleo registrado: según SIPA, se perdieron más de 170.000 puestos formales desde noviembre de 2023.
La derrota política: cuando el relato ya no alcanza
La derrota material se traduce, con retraso pero sin pausa, en derrota política. Las encuestas de consultoras de distinto signo —Zuban Córdoba, Analogías, Opina Argentina— vienen marcando una caída sostenida de la imagen presidencial, con la imagen negativa superando por primera vez a la positiva en varios tramos del año.
Más grave para el oficialismo: la expectativa económica personal, que había funcionado como ancla afectiva del voto Milei ('la banco porque me va a ir mejor'), empezó a derrumbarse. Cuando el votante que apostó al experimento libertario llega a fin de mes peor que antes, el relato de 'aguantar la motosierra' pierde combustible rápido.
A eso se suman las fisuras internas: funcionarios eyectados, denuncias cruzadas y escándalos como el de la criptomoneda $LIBRA, que erosionaron la credibilidad del Presidente incluso entre sectores libertarios que lo habían bancado sin fisuras.
Qué dice la calle: paros, marchas y organización
La respuesta social no se hizo esperar. La CGT realizó dos paros generales en el primer año de gestión, algo inédito desde los '90. Las marchas universitarias de abril y octubre de 2024 reunieron a cientos de miles de personas en todo el país, con una transversalidad política que el Gobierno no supo leer. La CGT viene denunciando además el nuevo ciclo de endeudamiento como una hipoteca para las próximas generaciones.
Las organizaciones sociales, pese al desfinanciamiento sistemático de comedores y merenderos documentado por Página/12 y otros medios, sostienen una red de contención que el Estado abandonó. Grabois lo sintetizó en una entrevista reciente: 'Milei descubrió que se puede gobernar contra el pueblo, pero no descubrió todavía que eso tiene fecha de vencimiento'.
La pregunta que recorre el campo popular ya no es si el modelo fracasa —los datos ya respondieron—, sino cuánto daño más va a hacer antes de que el consenso social que lo sostuvo termine de romperse.
El rol del Estado: lo que se extraña cuando no está
Cada caída de este programa reafirma, por contraste, la tesis que el pensamiento nacional-popular viene sosteniendo hace décadas: sin un Estado activo que regule, redistribuya y proteja el mercado interno, el ajuste siempre lo pagan los mismos. La desregulación del DNU 70/2023, la Ley Bases y el desmantelamiento de organismos de control no produjeron la lluvia de inversiones prometida: produjeron concentración, tarifazos y transferencia de ingresos de abajo hacia arriba.
Mientras tanto, el endeudamiento con el FMI y los acreedores privados vuelve a condicionar la política económica, como ya pasó con Macri. La trampa de la deuda externa no es un fantasma: es la restricción que vuelve a cerrar el horizonte de desarrollo autónomo.
La derrota del Gobierno de Milei en la economía popular no es una buena noticia: es un drama social. Pero es, también, una oportunidad política para reconstruir desde abajo un proyecto que ponga al Estado al servicio de las mayorías, no del ajuste permanente.
Relacionado: 'PAGAN 25 DE AGOSTO': el dato que el INDEC confirmó y qué implica para el pueblo 🇦🇷 — otra mirada sobre el mismo tema.
Fuentes citadas
- INDEC — Incidencia de la pobreza y la indigencia — Serie oficial de pobreza por aglomerados urbanos, primer semestre 2024.
- INDEC — Índice de Producción Industrial Manufacturero — Caída interanual de la industria durante 2024.
- Página/12 — Sección Economía — Cobertura periodística del impacto social del plan económico.
- CEPA — Centro de Economía Política Argentina — Informes sobre pérdida real de jubilaciones y salarios bajo el gobierno de Milei.
- CIFRA-CTA — Serie de salarios reales por sector y análisis distributivo.